miércoles, 2 de diciembre de 2015

La estrella de la mañana I


Camina solitaria por la playa. Es de noche, pero no importa. En la oscuridad se siente protegida.

Suspira, y frunce el ceño, molesta. Enfadada. Harta, aburrida. Triste y sola. Su expresión se relaja y da lugar a un vacío en sus ojos, que ya no brillan.
Su pelo, ahora suelto, oculta las lágrimas que han comenzado a caer.
Nadie la vería nunca. Nadie puede ver una estrella cuando sale el sol.

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